18/02/10

Invítala a la última copa



El alcohol es sexista. Por eso no nos afecta igual a hombres y mujeres. Para evitar que una noche prometedora se convierta en una mañana de resaca y decepción, te desvelamos cómo unas copas de más pueden hacer de menos tu vida sexual. Antes de invitarla a otra ronda, lee esto.

El alcohol tiene un efecto aturdidor en el área del córtex prefrontal del cerebro, que normalmente controla la inhibición, según un reciente estudio de la Universidad de Helsinki (Finlandia). Esta desinhibición podría ser responsable de tu apetito sexual tras una o dos copas. A ella le ocurre lo mismo. Las mujeres que beben a diario también muestran más interés por el sexo que las que no, según una investigación realizada en la Universidad de Chicago (EE.UU.). Así que entrarle a esa chica que sueles ver en tu bar de siempre podría ser una jugada inteligente.

Sin embargo, el efecto del alcohol en la excitación guarda proporción directa con la cantidad ingerida. "A partir de cierto límite de copas, nos volvemos más torpes en todos los sentidos", comenta la sexóloga Neus Colomer. Dicho de otro modo: al fantasma del gatillazo le encanta bañarse en alcohol.

En lo referente a la bebida y el sexo, las expectativas que uno mismo se monta en su cabeza tienen más fuerza que los grados de alcohol. Así, si alguien se convence a sí mismo de que está borracho, se comportará como tal. Según los antropólogos, esto sugiere que las nociones culturales sobre los efectos sexuales del alcohol son las que realmente dirigen nuestro comportamiento.

Hay una parte psicológica, una excusa que nos damos para hacer cosas que no haríamos normalmente. Por ejemplo, cuando alguien comete una infidelidad, a menudo la excusa que da es ‘iba borracho/a’, porque sabe que es más perdonable que si la has cometido estando sobrio/a. Pero en muchas ocasiones, esa persona no estaba tan borracha como para no saber lo que hacía, simplemente hizo algo que le apetecía bajo la excusa del alcohol. Es una profecía que se cumple sola: si crees que el alcohol tiene propiedades relajantes y desinhibidoras, las tendrá. Y siempre que mantengas esta opinión, recogerás los beneficios sexuales.

Pero ahora que sabes que tus pensamientos tienen más control sobre los encuentros sexuales que las cervezas que te acabas de tomar, quizá caigas en la cuenta de que no necesitas beber para tener buen sexo. Es decir, si puedes encontrar el término medio entre sexo y copas (usar juiciosamente el alcohol para mejorar tu vida sexual, sin depender de él para hacerlo) estarás encaminado a tener gran cantidad de felices encuentros sexuales ebrios (y sobrios).